Columna de opinión de la Cra. Valeria Motter, miembro de la Comisión Asesora de Ambiente del Consejo Profesional de Ciencias económicas de Córdoba (CPCE).
En el corazón de la Quebrada de Humahuaca, al pie del icónico Cerro de los Siete Colores, se erige un modelo de negocios que trasciende la hotelería convencional.
Posta de Purmamarca no es sólo una posada; es un testimonio de cómo la identidad, el respeto por el patrimonio y una gestión eficiente pueden converger en una economía con foco en el vínculo entre las personas y la naturaleza.
Raíces y visión: el origen de un cambio de paradigma
La historia de la Posta comenzó hace más de 25 años. Lucy Carolina Vilte, tras un intercambio en Alemania a los 16 años, regresó con conceptos entonces disruptivos: comercio justo, alimentos agroecológicos y consumo responsable.
A los 28 años, Lucy comprendió que la clave del éxito a largo plazo residía en el respeto al patrimonio. La arquitectura del lugar fue diseñada con materiales de la zona para no competir con el paisaje, integrando la “pertenencia al territorio” como un activo de gestión.
Al conocer más sobre la Posta de Purmamarca podemos destacar:
Gestión eficiente: la sustentabilidad como decisión económica
Desde una perspectiva de administración y eficiencia, Posta de Purmamarca demuestra que la sustentabilidad tiene mucho de sentido común y criterio.
La empresa ha implementado sistemas de gestión que impactan, directamente, en la rentabilidad y la competitividad:
- Gestión energética: Ganó un concurso que promovía la utilización de iluminación LED; la renovación de electrodomésticos bajo estándares de eficiencia Clase A y el culmen con la instalación de paneles solares.
- Recursos hídricos y residuos: El hotel cuenta con un jardín eficiente en consumo de agua y un sistema de celdas de compostaje para residuos orgánicos. Ante la inviabilidad inicial de reciclar vidrio y plástico por la distancia a los centros de tratamiento (80 km), Lucy impulsó gestiones que derivaron en que el municipio hoy mantenga planes de reciclaje activos y más personas se hayan sumado a la iniciativa.
- Consumo responsable: En la Posta se ha eliminado el plástico innecesario. El agua filtrada se ofrece de forma gratuita para desincentivar el uso de botellas descartables y su tienda comercializa, exclusivamente, productos locales y artesanales, evitando lo industrializado.
El factor humano: estabilidad y compromiso
Para los profesionales de las Ciencias Económicas, el análisis del capital humano en la Posta es revelador. El hotel destaca por tener un plantel de empleados sin rotación, algo inusual en el sector servicios.
Esta calidad humana es, en palabras de su directora, “el hotel mismo”. Además, la visión social se extiende a la comunidad a través de la accesibilidad (hotel adaptado con rampas y servicios aptos para personas con discapacidad) y la apertura constante hacia las escuelas locales para fomentar la educación ambiental.
La Filosofía de las 3 “C”
Lucy Vilte afirma que la toma de decisiones empresariales puede originarse en tres conceptos: convicción, conveniencia o coerción.
- Convicción: Hacerlo por valores internos.
- Conveniencia: Entender que la eficiencia de recursos mejora la competitividad.
- Coerción: El riesgo de actuar sólo cuando la ley o el mercado lo obligan, llegando tarde a la innovación.
Posta de Purmamarca nos enseña que el desarrollo regional no es opuesto a la rentabilidad.
A través de una gestión inteligente del entorno y un compromiso genuino con la comunidad, la empresa ha logrado que la sustentabilidad sea el motor que empuja el turismo y el trabajo. Es un ejemplo de cómo una visión profesional, arraigada en el territorio, puede transformar una herencia familiar en un modelo de negocio de clase mundial.



