BELAT continúa consolidando en Argentina una propuesta de finanzas éticas enfocada en acompañar iniciativas con impacto positivo en lo social, lo cultural y lo ambiental. Con presencia regional desde 2016, el grupo financiero viene profundizando un modelo que canaliza recursos hacia actividades estratégicas, combinando sostenibilidad, desarrollo y rendimiento económico.
Entre 2017 y 2025, BELAT administró en América Latina un total de USD 163,81 millones, distribuidos en tres grandes ejes de acción. El primero corresponde a Educación y Cultura, con USD 61,56 millones; el segundo, a Desarrollo Social e Inclusión, con USD 62,99 millones; y el tercero, a Naturaleza y Medio Ambiente, con USD 39,25 millones. Esta composición da cuenta de una política de inversión enfocada en sectores que aportan soluciones concretas a desafíos estructurales de la región.
En la oficina Río de la Plata, que abarca Argentina y Uruguay, el volumen total gestionado asciende a USD 2.151.921 al mes de febrero de 2026. En ese marco, la mayor parte de los recursos se destinó al eje de Naturaleza y Medio Ambiente, que concentra USD 1.594.767. Dentro de ese universo, los sistemas alimentarios ocupan un lugar central, al reunir el 82% de los fondos asignados en esta categoría.
Uno de los hechos más representativos de este recorrido tuvo lugar en febrero de 2026, cuando Grupo Galicia concretó un desembolso de 70 millones de pesos a través del Fideicomiso BELAT Crowdlending, mediante Naranja X y Banco Galicia. La operación estuvo orientada a respaldar prácticas ganaderas vinculadas con la captura de carbono y la regeneración de ecosistemas.
Sobre este trabajo, Patricia Gatti, directora de BELAT de la oficina Río de la Plata, señaló: “impulsar empresas y organizaciones que generan impacto positivo, y continuar fortaleciendo el ecosistema de inversión de impacto, con actores institucionales que decidan acompañar esta agenda, dado que nos convoca a todos, para lograr la celeridad que requiere la transformación”.
El segundo ámbito con mayor participación dentro de la estrategia local es Educación y Cultura, con USD 471.127. En este tramo, las industrias creativas concentran el 81% de los recursos, lo que refleja una apuesta sostenida por actividades que articulan valor económico, identidad y producción cultural.
Por su parte, el área de Desarrollo Social reúne una asignación histórica de USD 51.851, destinada íntegramente al impulso de hábitats inclusivos y sostenibles. De este modo, BELAT configura una cartera diversificada que integra distintas dimensiones del desarrollo y refuerza una visión de impacto de carácter integral.
En Argentina, BELAT opera como Plataforma de Inversión autorizada por el Banco Central de la República Argentina, dentro del Registro de Proveedores de Servicios de Créditos entre Particulares a través de Plataformas. Mediante su esquema de crowdlending, vincula a inversores que priorizan la trazabilidad y el uso responsable de los fondos con empresas que necesitan financiamiento para escalar proyectos de impacto positivo.
La operatoria se apoya en tres principios fundamentales: selección ética de las inversiones, acompañamiento a actividades de la economía real y transparencia en la aplicación de los recursos. A esto se suma una nueva instancia de crecimiento para el grupo, que mantiene abierta una ronda de capitalización a través de un Fondo Público de Capitalización lanzado en enero de 2024 en la Bolsa de Valores de Santiago.
Ese fondo registró un incremento del 25% en su valorización durante 2025 y ofrece a los inversores la posibilidad de participar del rendimiento del negocio regional, preservando al mismo tiempo el propósito que guía a la organización. Hasta ahora, BELAT ha reunido USD 16,7 millones en rondas públicas y privadas con aportantes de 23 países, y prevé completar otros USD 1,4 millones en los próximos meses.
Con operaciones en Chile, Brasil, Argentina y Uruguay, BELAT impulsa una forma de financiamiento orientada a acompañar organizaciones que generan valor concreto para las personas y el ambiente. Su crecimiento en la región reafirma el avance de una alternativa que promueve un sistema económico más consciente, transparente y comprometido con el desarrollo sostenible.



